El viaje no se acaba nunca. Sólo los viajeros se acaban. E incluso ellos pueden perdurar en forma de memoria, de recuerdo, de relato.

José Saramago, escritor portugués.

CHARLES DARWIN: La nariz incorrecta

La carta de su amigo John Stevens Henslow llenó de entusiasmo al joven Charles Darwin: le informaba que el capitán Robert Fitz-Roy estaba dispuesto a ceder parte de su camarote a quien aceptara unirse, sin salario, a la travesía del bergantín Beagle alrededor del mundo. Darwin, que por entonces tenía 27 años, estaba ansioso por aceptar…

Leer Más