Entre el turista y el viajero la primera diferencia reside en parte en el tiempo. Mientras el turista, por lo general, regresa a casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra (yo añadiría y de su alma).

Paul Bowles, escritor estadounidense, en su novela El cielo protector.

“Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”.

Henry Miller, novelista estadounidense.

 

“Yo creo que Julio Verne tuvo la culpa. Desde pequeño los viajes fueron para mí el objetivo final de mi vida”.

Julio Cortázar, escritor argentino.

 

“Como todas las drogas, viajar requiere un aumento constante de las dosis”.

John Dos Passos, escritor y periodista estadounidense.

El viaje no se acaba nunca. Sólo los viajeros se acaban. E incluso ellos pueden perdurar en forma de memoria, de recuerdo, de relato.

José Saramago, escritor portugués.

Independientemente de cómo se viaje, de los atajos que se tomen, del cumplimiento o no de las expectativas, uno siempre acaba aprendiendo algo.

Jack Kerouac, escritor norteamericano, pionero de la Generación Beat.

“Es bueno tener un fin hacia el que viajar, pero es el viaje lo que importa, finalmente”.

Ernest Hemingway, escritor y periodista norteamericano.