“Quiero ir a América”, repitió varias veces Salvador Dalí a su esposa Gala. Algo le hacía sospechar que allí alcanzarían la fortuna que anhelaban. Pero los cuadros del pintor aún no se cotizaban tan alto y todavía les llevaría un largo tiempo reunir el dinero para cruzar el Atlántico. Por fin la oportunidad llegó a…
Leer Más
