Entre el turista y el viajero la primera diferencia reside en parte en el tiempo. Mientras el turista, por lo general, regresa a casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra (yo añadiría y de su alma).

Paul Bowles, escritor estadounidense, en su novela El cielo protector.

“Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”.

Henry Miller, novelista estadounidense.

 

“Yo creo que Julio Verne tuvo la culpa. Desde pequeño los viajes fueron para mí el objetivo final de mi vida”.

Julio Cortázar, escritor argentino.